OR�GENES DE CUENCA

OR�GENES DE CUENCA

En los pueblos americanos se ha despertado vigorosa la tendencia de buscar sus or�genes m�s remotos por medio de pacientes investigaciones hist�ricas.

Las divisiones de las clases eran m�s rigurosas y se observaban con m�s cuidado en Cuenca que en otras partes. No hay nadie tan orgulloso como el miembro t�pico de las familias terratenientes de esta ciudad. Estas familias eran de pura cepa espa�ola, si juzgamos por las apariencias, puesto que en realidad hay poco m�s en qu� fundarse.

Como clase, los cholos tienen, a su manera un orgullo igualmente grande. La pol�tica y la vida de la alta sociedad no les interesan m�s que si tuvieran lugar al otro lado del oc�ano, a una distancia de tres mil millas. Tienen su propia jerarqu�a.

Las divisiones de clase eran tan estrictas, que era raro que los indios aparezcan en Cuenca, a pesar de su abundancia en el gran valle. El mercado de Cuenca era un mercado de cholos, dirigido por cholos y destinado a los cholos, quieres se arreglaban de modo que el visitante "decente" y el indio, tengan una sensación de entremeterse en un mundo que no les pertenec�a. Los indios celebraban sus mercados en Gualaceo, Paute y muchas poblaciones m�s peque�as, y viv�an como siervos arrendatarios en las grandes haciendas del valle.

La clase superior usaba trajes europeos cortados con distinción y elegancia. Los cholos usaban su vestimenta t�pica en todo Ecuador: Sombrero de hombre, de fieltro o paja, para ambos sexos; poncho, pantalones cortos y sandalias de cuerda para los hombres; chal, corpi�o de encaje y pollera de bayeta para las mujeres.

La distinción de clases llega tambi�n al idioma.
La clase dirigente hablaba el castellano de la Espa�a del siglo XVII, con un ritmo que no se encuentra en otra parte del hemisferio occidental. Es de una cadencia muy musical y produce el efecto aristocr�tico deseado. Fuera de esta leve rasgo provincial, el espa�ol de los ciudadanos de Cuenca era puro y cosmopolita. El lenguaje de los cholos, aparte de tener el porcentaje de quichuismo que puede esperarse, emplea con frecuencia solo las tres vocales quichuas: a, i y u. Todos los indios hablaban espa�ol, pero sus idioma propio sigue siendo el quichua.

La arquitectura de las casas de Cuenca se sujetaban, en general, a la estricta separación de clases. Las familias terratenientes viv�an en casas coloniales como las de Quito, con la diferencia de que se estaban mejor cuidadas y ten�an ornamentación plateresca en sus muros exteriores. Las casas de los cholos, en las afueras de la ciudad, eran feas, y estaban techadas m�s frecuentemente con paja que con tejas.

La Cuenca de esa �poca tuvo divisiones jer�rquicas de clase. Pose�a un catolicismo militante de la �poca de la Contra Reforma. Los herejes, sociales o religiosos, no ten�an absolución. Pero a pesar de esto, cuenca ten�a su izquierdista.

M�s t�picos del esp�ritu de Cuenca eran los poetas cl�sicos y barrocos, o gongoristas, que florecieron en su aire exuberante. La epopeya filos�fica, Jesucristo, que apareci� en 1940, dif�cilmente hubiera sido escrita en otra parte del mundo moderno.